viernes, 15 de junio de 2012

Capitulo 1: Aquella noche.




 Era una noche de invierno, la lluvia que castigaba la ciudad los últimos días había cesado. Una muchacha solitaria regresaba a casa, había salido de marcha y se le paso demasiado la hora.
Unos pasos detrás de ella hicieron que sus niveles de ansiedad aumentaran, cuando de pronto una mano tapo su boca. El grito quedo amortiguado y los ojos de la muchacha miraban de un lado a otro intentando ver algo.
-Shhhh, guarda silencio putita, si te portas bien no saldrás herida.- Susurró una voz grave en su oído.- Y ahora te vas a estar quietecita mientas me aseguro.- El hombre ato un pañuelo rojo, amordazando así a la chica.
La dio la vuelta y la muchacha finalmente vio la cara de su agresor, un hombre de mediana edad, casi totalmente calvo, con unos ojos cargados de lujuria en ese momento. La tiró al suelo, le subió la falda y le arranco las bragas. La muchacha esta muerta de miedo, no hacia otra cosa nada más que llorar.

-Joder tia, mira que tarde es, te dije que mañana tenía que madrugar.- Dijo Pili mientras aceleraba el paso.- Mañana tengo que ir a la puta mierda esa.
- Relaja la raja, que no es tan tar…- Decía Li cuando Pili la mando callar.
- Chsss, Li escucha ¿Lo oyes?- Susurró esta a Li.

Se quedaron unos segundo escuchando percibiendo los sollozos provenientes de una callejuela cercana. Ambas chicas se acercaron sigilosamente al sitio de donde venían los sollozos.
Se asomaron por la esquina y vieron como el calvo se bajaba los pantalones y a la muchacha llorando, tirada abierta de piernas. Las chicas sintieron en ese momento una mezcla de sentimientos asco, desprecio, pena, miedo… Pili fue la primera en reaccionar se abalanzo contra el tio, propinándole un buen empujón con el hombro, que derribo al violador al suelo. Li aparecía justo detrás de ella y le asestó una patada con toda su fuerza y su rabia en los cojones. Y luego otra y otra y otra más.
-¡¡¡HIJO DE LA GRAN PUTA, CABRÓN DE MIERDA, DESHECHO DE LA SOCIEDAD, PUTO SALIDO DE MIERDA…!!!- Gritaba Li mientras le pateaba la entrepierna.

El violador calvo se retorcía de dolor, de su garganta solo salían gritos de horror y comenzó a llorar. Mientras Pili ayudaba a la muchacha a ponerse en pie y le quitaba el pañuelo de la boca.
- Tranquila, tranquila, ya pasó.- Dijo mientras abrazaba a la chica.- Li ¡Ya basta!- Grito Pili.- Creo que ese hijo de puta no podrá volver a usar su pajarito por mucho tiempo.- Sentencio mientras dejaba a la muchacha y se acercaba a Li.
 -So…Sois… sois una putas, una perracas. Cof, Cof, cuando me… recupere os encontraré…so putas.- Se aventuró a decir el calvo, convaleciente aun por el dolor.

En ese momento la ira de Pili se dejo notar en la boca del violador, el puntapié que le propino en toda la boca hizo que parte de su dentadura saltase por los aires.
- Valiente hijo de la grandísima puta. Mas te vale que no volvamos a verte o la próxima vez… la próxima vez…- Pili dudó, en ese momento se dio cuenta de que habían hecho.
-Te mataremos puto cobarde de mierda.- Li terminó la frase, su mirada hacia el hombre era tan fría como el hielo, fría y sincera. Hasta el calvo se asustó.

Las tres chicas salieron de la callejuela, acompañaron a la muchacha a su casa. Esta no dijo nada en todo el camino salvo un gracias al final. Cuando por fin se quedaron sola.
-¿Hostias tia que cojones hemos hechos?- Pili se sentía rara.
-Joder que puto subidón, esto es mejor que todo el alcohol y las putas drogas juntas.- Li estaba eufórica.- Hemos salvado a una chica de un jodido violador, somos Heroínas jajajaja.- Li dejo escapar una risa nerviosa.
- Tia, nunca creí que fuera capaz de hacer algo así, dios que chute de adrenalina.- la eurforia de Li era contagiosa.- Hostias ¿Como nos ha llamado el hijo puta ese? –
- Perracas, creo- Respondió Li.
- Perracas…Mmmm. Me gusta…- Dijo Pili mientras pasaba la mano sobre los hombros de Li.
- Cuidado delincuentes ha llegado las…- Comenzó a decir Li.
- PERRACAS.- Gritaron las dos al unísono. 

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