lunes, 11 de junio de 2012

Perracas: El Comienzo.



"La escasa luz que iluminaba el callejón dejaba entrever la figura de una mujer. Sus botas hacían que sus pasos resonaran en el callejón. La pistola que portaba en su mano derecha dejaba escapar destellos cuando la luz de las farolas le alcanzaba.

Un ruido un poco adelante hizo que la chica se pusiera alerta, con un rápido movimiento arrimó su espalda contra la pared, agarrando la pistola con sus dos manos y permaneció alerta uno segundos.

Alguien dobló la esquina, era una mujer rubia, con un pelo largo y rizado, unos labios carnosos y unos senos descomunales. Portaba un revolver, una magnum para ser más exactos, al ver a la otra chica allí en posición de alerta gritó:
-Puta ¿Que haces ahí escondida?- Dijo mientras bajaba el arma.
-Hostias Li, no aparezcas así sin avisar ¡joder, casi te reviento la cabeza!- Respondió la chica bajando el arma también.

De repente un sonido llamo la atención de las 2 chicas, el sonido provenía de una de las escaleras de incendio del callejón.
-Allí esta el hijo de puta, Pili a por el.- Susurró Li.
Ambas comenzaron a correr en dirección a la escalera. Li ayudo a Pili a llegar hasta la escalera corrediza y la deslizo hasta abajo, para que Li pudiera subir. Las chicas prosiguieron la persecución del individuo hasta la azotea.
-Alto ahí, ¡Hijo de puta!- Grito Li con todas sus fuerzas.- No quiero tener que disparar mi Pollaco y que tu cabeza parezca confeti.-
- ¡P…Pe…Pero porque me estáis siguiendo!- Pregunto el hombre con los ojos desorbitados al ver el tamaño de el arma que portaba Li.
-Oh ¿No te acuerdas? Maldito desgraciado.- Pregunto sarcásticamente Pili.- Anoche estuviste en el Zorra’s y te bebiste el cubata de mi amiga Li.-
- ¿Por eso me estáis siguiendo? ¿Sois tontas o que?- El tono del hombre estaba cargado de desprecio.- ¿Por qué me bebí el cubata de una zorra?- El odio de esa ultima palabra hizo que Li entrase en un estado de ira profunda.

Un sonoro disparo reventó la rodilla del hombre, que cayo gritando del dolor. La sangre empezó a inundar rápidamente el suelo. Li se acercó a el y lo agarro de la pechera.
- Mira hijo de la gran puta, nadie me llama zorra y nadie, repito NADIE se bebe mi alcohol.- Y lo soltó de golpe haciendo que su cabeza golpease contra el suelo.
- ¿Hola, 112? Si verá hay un hombre herido en la azotea de edificio San Cristobal. Si, es urgente tiene la rodilla reventada. Si, un accidente. No, zorra no se su edad ¡JODER MANDEN LA PUTA AMBULANCIA O SE MUERE!, Hostia ya…- Y colgó el teléfono.- Tia Li te has pasado un poquitín…-
-Los cojones, que le den. Si se hubiera arrepentido no habría sufrido tanto.-
-¿Quién coño sois vosotras?- Dijo el hombre en con una voz débil.

Ambas chicas se giraron. Una era morena, con el pelo por debajo de los hombros, vestida con un corsé que realzaba sus exuberantes formas. Y una minifalda gótica acompañada de medias de rejilla y unas botas enormes. La otra era la rubia de enormes pechos, vestida de cuero negro y taconazos.
-Nosotras somos Li y Pili, baby.- Dijo Li
-Somos las Perracas, no lo olvides. Si te vuelves a cruzar en nuestro camino o le hablas a alguien de lo que ha pasado aquí esta noche, más vale que huyas lejos. Aunque al final te encontraremos y desearas no haber abierto la boca.- Sentenció Pili mirando directamente a los ojos del moribundo."


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